Cambios de humor durante el embarazo

Es normal tener cambios de humor frecuentes durante el embarazo porque los cambios hormonales por los que pasa el cuerpo afectan el nivel de los neurotransmisores (los mensajeros químicos del cerebro) que contribuyen a crear el estado de ánimo; además, el simple hecho de ser madre despierta muchos sentimientos contradictorios.

 

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Hay futuras mamás que experimentan emociones exageradas: tan pronto están eufóricas como de mal humor. Otras se sienten más bien deprimidas o ansiosas. En la mayoría de los casos, los cambios de humor surgen entre la sexta y la décima semana, disminuyen hacia el segundo trimestre y reaparecen al acercarse el fin de la gestación.

El embarazo puede ser un período muy estresante. Incluso si deseas a tu bebé con toda tu alma y estás muy feliz e ilusionada, es normal que haya momentos en los que te invada la ansiedad. Quizás te preocupes pensando si el bebé nacerá sano o si serás una buena madre. Puede que te inquiete también tu relación con tu pareja y tus otros hijos. Si tu familia vive lejos de ti, es posible que algunos días te sientas triste por no poder compartir con todos tus seres queridos este momento tan especial. Mientras tanto, tu cuerpo va cambiando y expandiéndose para acomodarse a la gestación.

Finalmente, los síntomas físicos del embarazo, como acidez, cansancio y ganas de orinar frecuentes también pueden resultarte algo molestos. A veces puedes incluso tener la sensación de que no consigues controlar tu propio cuerpo.

Todo este conjunto de factores es suficiente como para que tus emociones sufran más altibajos que una montaña rusa.

 

¿Como puedo controlar estos cambios de humor?

Este torbellino emocional es completamente normal en tu situación. Dicho esto, dedicar un esfuerzo consciente a cuidar de ti misma puede ayudarte a calmar las turbulencias de estos meses tan intensos.

Tranquilidad. Resiste la tentación de hacer tantas tareas como puedas antes de que llegue el bebé. A lo mejor sientes la urgencia de repintar toda la casa, reorganizar los armarios o acumular horas de trabajo antes de pedir la baja por maternidad, pero eso no es tan esencial. No hay nada más importante que cuidarte, pues al hacerlo, también estás cuidando de tu bebé.

Fortalece el vínculo con tu pareja. Compartir tus sentimientos con tu marido o compañero le ayudará a ser más comprensivo y a no tomarse tus malos humores o altibajos como un ataque personal. Asegúrate de cuidar la relación y fortalecer vuestra conexión para que podáis ayudaros mutuamente cuando llegue el bebé. Si estás sola, acércate a tus amigos y a tu familia. Así recibirás también su apoyo, algo vital para ti y para tu bebé cuando nazca.

Haz algo que te haga sentir bien. Cuando te sientas angustiada o nerviosa, consiéntete un poquito. Quizás te ayudará echar una siestecita, dar un paseo o recibir un masaje prenatal.

Habla de tus emociones. Comparte tus preocupaciones con amigas que te entiendan. A menudo, hablar de tus miedos te ayuda a disiparlos o a vislumbrar algunas soluciones.

Reduce el estrés. Identifica las fuentes de estrés en tu vida y suprime o cambia las que puedas. Duerme tanto como necesites, come bien, haz ejercicio, y diviértete. Si aún así te notas ansiosa y estresada, prueba con una clase de yoga prenatal, meditación u otra técnica de relajación.

 

¿Qué ocurre si continúo con muchos altibajos emocionales?

Si tus cambios de humor duran más de dos semanas y no parecen mejorar después de haber probado todos estos remedios, habla con tu médico y pídele que te refiera a un psicólogo. Podrías estar entre el 10% de las mujeres que sufren una depresión leve o moderada durante el embarazo.

Si te sientes nerviosa o ansiosa con frecuencia puede que estés sufriendo algún tipo de desorden de ansiedad. Finalmente, si las alteraciones del ánimo se hacen muy frecuentes e intensas, puede que padezcas una condición llamada desorden bipolar, en la que los estados de ánimo pasan repentinamente de una fuerte depresión a la manía (euforia y energía extremas).

Si sospechas que estás en alguna de estas situaciones, es muy importante que te pongas en manos de un profesional para que te trate durante el embarazo. Las investigaciones demuestran que los problemas emocionales no tratados pueden afectar el bienestar físico del bebé y aumentar el riesgo de partos prematuros y de depresión postparto. Tanto la psicoterapia como la medicación son efectivas en el tratamiento de estas afecciones para que tú y tu bebé estén bien durante la gestación y en el futuro.

 

Fuente texto: goo.gl/AFCRi9

Fuente imagen: goo.gl/3iusDf

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