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¿Es aconsejable tomar el sol durante el embarazo?

Con la llegada del buen tiempo, tomar el sol es una de las acciones que más se repiten. Sin embargo, ¿puedo tomar el sol si estoy embarazada?

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Claro que las embarazadas pueden tomar el sol, pero debe hacerse bajo una serie de precauciones porque los cambios hormonales que tienen lugar durante el embarazo tienen consecuencias en la piel, de ahí la importancia de protegerla.

Por ello, la crema solar debe ser aplicada una hora antes de la exposición para que penetre en la piel y surja efecto. Dichas exposiciones no deben ser prolongadas y es muy importante que utilices una protección adecuada (factor por encima de 50).

Es fundamental protegerse la piel de la cara con un sombrero o una gorra para evitar daños; además, debes evitar tomar el sol en las horas punta del día (de 11 a 16 horas) y no hacerlo más de 20 minutos seguidos sin la protección adecuada.

Las zonas más propensas a la aparición de estrías, como la barriga o las nalgas, han de ser protegidas con un producto específico, dado que el sol puede ser aún más agresivo en las zonas más sensibles.

Si sigues todas estas indicaciones, el sol no debe representar ningún peligro. De hecho, hay estudios que demuestran que la exposición al sol favorece el estado de ánimo aumentando la producción de la serotonina, la hormona del bienestar y de vitamina D. Eso sí, no olvides hidratarte correctamente, para lo que es aconsejable beber unos dos litros de agua al día.

 

Fuente texto: www.mibebeyyo.com/embarazo/salud/tomar-sol-embarazada-3929

Fuente imagen: www.unomasenlafamilia.com/tomar-sol-durante-embarazo.html

¿Cuándo empezaré a notar a mi bebé?

Esta es una de las dudas que más se plantean las futuras mamás y que más les inquieta cuando están embarazadas. Es a partir del cuarto mes de gestación cuando se empiezan a sentir los movimientos del bebé; esto es señal de que el bebé goza de un excelente estado de salud, siempre que estén en relación con el desarrollo y el crecimiento del bebé.

 

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Normalmente la madre suele notar los movimientos al cambiar de postura, estirarse o al sentarse a descansar. Es en esos momentos cuando el bebé aprovecha para golpear con brazos y piernas la pared del útero materno. Según avanza el embarazo, la actividad se concentra en determinados momentos del día.

 

Las patadas del bebé dentro del útero materno

El movimiento del bebé está influenciado por la alimentación de la madre y se estimula con el consumo del dulce, que produce un incremento de la glucosa en la sangre materna que pasa al bebé a través de la placenta y que anima al bebé a moverse rítmicamente .

Cuando el embrión mide unos pocos centímetros flota en el vientre materno, se balancea y gira en el líquido amniótico. A medida que va creciendo, los movimientos fetales son cada vez más precisos y exigen coordinación entre la espina dorsal, la cabeza y los hombros. No suponen ningún peligro para él y constituyen un buen entrenamiento.

Durante las últimas semanas su movimiento es más pausado debido a la falta de espacio, aunque sigue plenamente activo en el vientre de la madre.

 

¿Cómo identificar los movimientos del bebé en el embarazo?

Aunque el bebé empieza a moverse desde la séptima u octava semana del embarazo, las primeras patadas se empiezan a notar entre la semana 16 y 22. Las madres primerizas suelen tardar más tiempo en reconocer los primeros movimientos de su bebé porque los confunden con gases u otros movimientos estomacales. En cambio, las veteranas son capaces de distinguirlas mejor gracias a la experiencia anterior. Además, las mujeres más delgadas suelen sentir los movimientos del bebé más temprano y más a menudo que las más gorditas.

 

¿Con qué frecuencia se deben notar los movimientos del bebé?

Aunque no existe un patrón fijo para medir los movimientos del bebé, durante el segundo trimestre las patadas suelen ser poco frecuentes y ocurren de manera espaciada en el tiempo. Es importante controlarlas una vez comiencen a notarse con regularidad, dado que una reducción en la actividad del bebé podría indicar algún problema.

Ya en el tercer trimestre sí que se pueden empezar a contar las pataditas de tu bebé, pudiendo percibir un mínimo de 10 movimientos al día. Los movimientos fetales son un signo de bienestar fetal, aunque la intensidad y el número es variable en cada feto.

 

¿Cómo se pueden notar más los movimientos del bebé?

La intensidad con la que la embarazada siente los movimientos del feto depende de las constitución materna, ya que las gestantes que están en su peso notan con más facilidad las patadas que las futuras mamás obesas. El registro de patadas también depende de la cantidad de líquido amniótico. En la semana 20 de gestación oscila entre los 100 y los 300 mililitros, pero cuanto mayor es la cantidad de líquido, con menos frecuencia choca el bebé contra la pared del útero. Al final del embarazo, el feto cada vez tiene menos espacio y encuentra más problemas para moverse con facilidad, aunque sus movimientos son más contundentes y se notan con más fuerza.

 

¿Cuándo se notan más las primeras patadas del bebé?

La actividad de tu bebé depende de ti. Ante situaciones con una fuerte descarga de adrenalina, los científicos han descubierto que esto tiene efectos en el feto porque esta hormona del estrés viaja a través del cordón umbilical y como consecuencia el bebé eleva su actividad. En cambio, algunas mujeres se sorprenden cuando al intentar dormirse, su bebé empieza a jugar sin parar impidiendo que concilie el sueño.

De igual modo, diversos estudios han revelado que todos los fetos disfrutan, entre las 21 y las 24 horas, de una fase de vigilia vinculada, al parecer, a la producción de cortisona de la madre. Esta hormona aumenta el sueño de la madre, pero despierta al niño. El desarrollo embrionario transcurre de forma similar en todos los bebés, pero cada niño se mueve de forma diferente en regularidad, frecuencia e intensidad. Las mujeres que están en su segundo o tercer embarazo lo saben porque han percibido las primeras pataditas de cada uno de sus hijos de una forma distinta.

 

Fuente texto e imagen: www.guiainfantil.com/1619/las-primeras-patadas-del-bebe.html

¿Cuánto peso debo aumentar durante mi embarazo?

El aumento de peso apropiado durante el embarazo dependerá de cuánto pesabas antes de quedarte embarazada y de lo proporcionado que esté tu peso con tu altura. La relación entre el peso y la altura se expresa por medio de una cifra conocida como el Índice de Masa Corporal o IMC.

 

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Estas son las recomendaciones actuales:

  • Si tenías un peso normal antes del embarazo (un IMC entre 18.5 y 24.9), debes aumentar entre 11,5 y 15,9 kg, subiendo entre 450 gramos y 2,3 kg durante el primer trimestre.
  • Si en el momento de la concepción estabas por debajo del peso normal (un IMC de menos de 18.5) deberías aumentar entre 12,5 y 18 kg.
  • En caso de que antes de quedar embarazada tuvieras sobrepeso (un IMC de 25 a 29.9) deberías aumentar entre 7 y 11,5 kg. Si eras obesa (un IMC de 30 o más alto), deberías subir entre 5 y 9 kg.
  • Si vas a tener mellizos o gemelos tienes que subir entre 16,7 y 24,5 kg y entre 11,5 y 19 kg si eras obesa.

 

¿Cómo puedo mantenerme dentro del peso recomendado?

Aliméntate de forma saludable mientras estás embarazada y pídele a tu médico que te recomiende un programa de ejercicios que sea adecuado para ti. Comer para dos no significa comer dos veces lo que comes normalmente; de hecho, solamente necesitas unas 340 calorías extra al día en el segundo trimestre del embarazo y 450 calorías extra en el tercer trimestre.

 

¿Qué me puede pasar si subo más o menos del peso recomendado durante el embarazo?

Los bebés de mujeres que aumentan más peso del recomendable durante el embarazo pueden ser demasiado grandes en el momento del nacimiento, lo que puede causar complicaciones durante el parto tanto para la madre como para el bebé.

Los estudios muestran que las mujeres que suben demasiado peso durante el embarazo tienen un riesgo más grande de tener una cesárea o nacer prematuramente. También tienden a retener mucho más peso después del embarazo y su peso es más alto en los siguientes embarazos.

Las mujeres que tienen un exceso de peso o eran obesas antes del embarazo, tienden a tener problemas para comenzar a amamantar y continuar haciéndolo. Los expertos creen que hay varias razones para esto, incluyendo poca producción de leche y dificultad para posicionar al bebé para darle el pecho. Aumentar demasiado de peso durante el embarazo puede empeorar este problema.

Además, los niños de las mamás que comienzan sus embarazos con exceso de peso tienen más probabilidades de tener exceso de peso o ser obesos en el futuro.

Por otra parte, las mujeres que comienzan en embarazo con un peso demasiado bajo, o que no aumentan suficientemente de peso durante el embarazo, tienen más riesgo de dar a luz a un bebé prematuro o a un bebé con bajo peso (menos de 2,4 kg).

 

¿Aumentan la cantidad recomendada de peso la mayoría de las mujeres?

Los datos más recientes sugieren que al menos la mitad de las mujeres están aumentando más o menos peso del recomendado. La mayoría de las mujeres que empiezan el embarazo con peso por debajo de lo normal aumentan la cantidad recomendada, pero algunas mujeres con un peso saludable exceden las cantidades recomendadas y una mayoría de mujeres con sobrepeso aumentan demasiado peso.

 

¿Cómo puedo lidiar con la ansiedad que me producen los cambios en mi cuerpo?

Tanto si has estado luchando para poder controlar tu peso en el pasado, como si nunca has hecho una dieta en tu vida, puede ser difícil aceptar que ahora debes aumentar de peso. Es normal sentir ansiedad al ver cómo van subiendo los números en la balanza. Intenta pensar en que esos kilos de más son importantes para tu bebé y que después de tener a tu hijo, los bajarás.

Más importante todavía que el peso que aumentes, es lo que comes durante el embarazo. Seguir una dieta saludable y hacer ejercicio de forma regular (siempre consultando antes con tu doctor), puede hacer que te sientas mucho mejor.

 

¿Cómo adelgazaré después de dar a luz?

Gran parte del peso que has estado acumulando lo perderás en el momento que des a luz. Las nuevas madres generalmente pierden la mitad del peso que aumentaron en el embarazo en las primeras seis semanas posteriores al nacimiento.

Un bebé suele pesar alrededor de 3,5 kg, (dependiendo de cuándo tengas al bebé), y el líquido amniótico, la placenta, los fluidos corporales y la sangre extra en tu cuerpo, suelen pesar entre 3,5 y 5,5 kg.

Recuerda que has tardado nueve meses en aumentar todo ese peso y que puede que tardes otros tantos en perder esos kilos de más. Una dieta saludable, combinada con ejercicio, es la mejor forma de bajar de peso después del parto.

No cortes la cantidad de calorías que consumes inmediatamente después de dar a luz. Ser mamá de un recién nacido requiere un montón de energía y eso significa que le tienes que dar a tu cuerpo la nutrición que necesita. Si tienes paciencia y le das a tu cuerpo la oportunidad de que haga su trabajo, te sorprenderás de cuánto peso pierdes de forma natural, especialmente si estás amamantando.

Si te está costando mucho perder peso, considera consultar con una dietista registrada y quizás un entrenador para que te ayude a perder la cantidad adecuada de peso a un ritmo saludable.

 
Fuente e imagen: espanol.babycenter.com/a600052/aumento-de-peso-en-el-embarazo

 

¿Cómo hacerle feliz antes de que nazca?

Antes de que tu bebé venga al mundo existen muchas acciones con las que puedes conseguir que tenga sensaciones placenteras. Eso sí, también existen otras que pueden desagradarle. Si pudieras verle continuamente descubrirías que utiliza el lenguaje corporal y las reacciones fisiológicas para explicarte a su modo qué le gusta y qué no.

¿Quieres saber qué es lo que más le gusta?

 

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Que tomes algo dulce

Desde el cuarto mes el bebé es capaz de distinguir diferentes sabores del líquido amniótico, que varían en función de tu dieta; el aprecio por los gustos dulce y salado es innato, pero el amargo y ácido no. Por eso cuando comes algo dulce, traga rápidamente el líquido amniótico, mientras que si tomas un cítrico, cierra su boquita.

 

Que des paseos al sol

Caminando al aire libre aumentas tu oxígeno en sangre y tus niveles de serotonina, algo que repercute en el bienestar de tu hijo. Pero además, a medida que avanza la gestación y el útero se distiende, la luz es capaz de atravesarlo con más facilidad y las pupilas de tu hijo se abren y cierran en función de la claridad.

Al bebé le gusta este estímulo. Es más: si pruebas a dirigir la luz de una linterna a tu tripa tratará de seguirla con los ojos o incluso intentará tocarla con las manitas.

 

Que le hables

A diferencia de la música, el sonido de tu voz se transmite directamente por el cuerpo a través de la columna vertebral sin interferencias. Y a partir de la semana 27 el bebé aún no nacido es capaz de reconocerla.

En un estudio de la universidad canadiense de Queen hicieron que el feto escuchara grabaciones con diferentes voces, y comprobaron que su ritmo cardiaco aumentaba al escuchar la de su mamá y disminuía ante las demás.

 

Que practiques sexo

Busca posturas en las que te encuentres cómoda y evita las penetraciones muy profundas. El incremento de la frecuencia cardiaca que experimentas con el sexo favorece la oxigenación fetal. Y en el orgasmo liberas endorfinas que le transmites a tu hijo en el torrente sanguíneo, haciendo que se sienta muy bien.

 

Que te relajes

Hazlo con técnicas como el yoga, que ayuda a que el útero mantenga bien su espacio debido a una mejor postura de la madre y que además aumenta el aporte de oxígeno al feto. O simplemente dedicando un ratito cada día a estar tranquila, pensando en tu hijo e incluso visualizándolo; es una manera de empezar a comunicarte con él y transmitirle tranquilidad.

 

Que bailes

Como cualquier ejercicio físico, bailar es beneficioso. Y además, al bebé le encanta la música. Pero éstos no son los únicos beneficios: se sabe que los vaivenes rítmicos de los pasos de baile le sirven a modo de acunamiento.

 

Que hagas ejercicio

Realizar una actividad física suave hasta el final de la gestación (si tu embarazo te lo permite) aporta al bebé más cantidad de oxígeno, hace que su latido cardiaco aumente y reduce el riesgo de obesidad infantil para un futuro. Además, para la madre es una forma de evitar coger kilos de más y que esto afecte a los niveles de glucosa.

Uno de los ejercicios más adecuados es la natación: dentro del agua tu cuerpo pesa la décima parte y tus órganos internos ejercen menos presión sobre el cuerpo del bebé.

 

Que escuches música

A partir de la semana 16, el futuro bebé puede oír bastante bien, especialmente las frecuencias bajas. Cuando la madre escucha rutinariamente las mismas piezas musicales, el feto aprende a reconocerlas, lo que le da tranquilidad durante el embarazo y después de nacer.

No es necesario que te coloques los cascos en la tripa, basta con que te sientes unos minutos al día a escuchar música. Pero no elijas piezas estridentes o muy fuertes, ya que podrían producir el efecto contrario.

 

Que te den un masaje

Los masajes durante el embarazo (no siempre son recomendables en el primer trimestre) ayudan a paliar algunas molestias como dolor de espalda, hinchazón de piernas… Y esa sensación de bienestar se la transmites a tu hijo.

Además, el masaje prenatal estimula el sistema glandular, lo que ayuda a equilibrar las hormonas y a asegurar el correcto flujo de nutrientes entre los dos.

 

Que dejes ciertos hábitos

Además de tu estrés, existen otros factores que desagradan a tu hijo, como ciertos hábitos y determinadas sustancias, por eso es muy importante que los evites ahora. Nos referimos a baños calientes, dormir boca abajo o tomar mucho café, tabaco y alcohol.

 

Que evites el estrés

Es normal que en estos meses estés algo más nerviosa, y esto no supone ningún problema para el bebé. Pero que tus niveles de estrés sean muy elevados durante mucho tiempo sí puede tener consecuencias. Este estrés puede conllevar un mayor peligro de infecciones, riesgo de bajo peso al nacer, problemas emocionales del niño y menor respuesta a los estímulos.

 

Que acaricies tu tripa

El sentido del tacto es el primero que se desarrolla dentro del útero. Desde la semana octava tu hijo experimenta sensaciones en la zona de la boca y poco a poco esta sensibilidad se va extendiendo a las palmas de las manos, las plantas de los pies, la tripita y el culete, hasta que en la semana 32 está totalmente desarrollada.

Si acaricias tu tripa ejerciendo una suave presión, tu hijo responderá a ese estímulo, al principio apartándose y más adelante siguiendo tu mano e incluso dando pataditas.

 

Fuente: crecerfeliz.es

Imagen: farmacovigilancia.tv

El cordón umbilical en el recién nacido

El cordón umbilical es el último vínculo que queda entre el bebé y su madre, y permanece secándose durante unos días hasta que se cae. Son muchas las dudas que surgen respecto a este tema: ¿cuándo curarlo?, ¿cómo hacerlo?, ¿puedo bañar al bebé o es mejor esperar?, ¿qué hacer en caso de que tenga mal aspecto?, ¿qué hacer cuando ya se ha caído?… Vamos a dar respuesta a todas ellas.

 

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Cuándo cortarlo

Hace unos años se empezó a cuestionar la práctica de cortar el cordón nada más nacer; en la actualidad lo recomendable es esperar un poco (entre 30 y 120 segundos tras el nacimiento) con el fin de que el bebé tenga menor necesidad de transfusión de sangre, menores probabilidades de sufrir anemia y menor riesgo de hemorragia intraventricular.

Ahora bien, el pinzamiento tardío de cordón sólo se puede hacer en caso de que no se vaya a donar la sangre del cordón umbilical, ya que si se va a hacer la donación de esas células sanguíneas el pinzamiento debe ser inmediato.

 

El cuidado del cordón del recién nacido

Lo normal es que el cordón se caiga en el transcurso de la primera semana, pero a veces llega a tardar de dos a tres semanas. Lo recomendable es curarlo con alcohol de 70 grados empapado en una gasa que debe envolver el cordón. Esto se hace dos o tres veces al día, dejando el pañal doblado para que no lo presione, ya que puede tardar más en secarse.

 

¿Y si no lo curamos?

Diversos estudios certifican que es indiferente como se cure el ombligo al comparar el uso de antiséptico con el cuidado del cordón en seco; es decir, aquellos padres que no hicieron nada más que mantener el cordón del bebé seco tuvieron el mismo número de infecciones que aquellos que sí lo curaron con antiséptico o algún placebo.

Ahora bien, en aquellos casos donde el riesgo de infección bacteriana es alto (poca higiene, mala alimentación, etc.) es aconsejable utilizar antiséptico.

 

¿Puedo bañar al niño si aún no se le ha caído el cordón?

Sí, se puede bañar al bebé cuando aún no ha caído el cordón, aunque teniendo en cuenta que lo interesante es que se vaya secando, parece que lo más lógico es no hacerlo. En caso de bañarlo lo importante es secarlo bien con gasas, para que quede limpio y seco. En caso de no bañarlo con inmersión del cuerpo, podemos lavarlo con esponjita, agua y un poco de rapidez.

 

¿Y si tiene mal aspecto?

En caso de que huela mal, haya secreciones o sangre más de lo normal, hay que acudir al pediatra, ya que probablemente haya que hacer uso de antibiótico para evitar la infección del mismo. Si sangra, se recomienda poner gasas y hacer presión en el lugar de sangrado para contener la hemorragia (acudiendo igualmente al pediatra para que lo valore).

 

¿Qué hacer cuando el cordón umbilical ya ha caído?

Hay que observar cómo ha quedado el ombligo, ya que puede haber un pequeño granuloma que deberá secarse y caer como si fuera el cordón. En este caso es interesante acudir a la enfermera para que le eche un vistazo. Si no hubiera granuloma se recomienda seguir controlando el cordón unos días más.

 

¿Y si aún mancha?

A veces habiendo caído el cordón, vemos que aún se mancha la camiseta o el pañal con unas gotas de sangre. Lo recomendable es ir limpiando hasta que deje de suceder, aunque también es aconsejable no hacer nada; es decir, dejar que salga un poco de sangre, que se manche la zona del ombligo, se seque y en vez de retirar esa sangre seca, dejarla para que haga de tapón. El cordón no sangra más hasta que un día esa costra se cae.

 

Fuente e imagen: Bebés y más

¿Qué debo llevar al hospital cuando vaya a dar a luz?

Ha llegado ese momento tan esperado en el que tienes que irte al hospital, pero ¿llevas todo lo que necesitas para ti y tu bebé?

Lo ideal es que prepares tu maleta cuando estés en los 8 meses de embarazo, por si dieras a luz antes de la fecha prevista. Debes preparar dos maletas: la tuya y la de tu bebé; a continuación te damos todas las claves para que no se te escape ningún detalle.

 

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Para el parto

- Tu documento de identidad, tarjeta del seguro y todos los papeles del hospital que necesites

- Tus gafas o lentillas en caso de que utilices

- Artículos de aseo como cepillo y pasta de dientes, cepillo de pelo, champú y gel, maquillaje, barra hidratante para labios y cintas para el pelo si crees que puedes necesitarlas.

- Una bata, un camisón o dos, zapatillas de estar por casa y calcetines. Los hospitales ofrecen camisones, pero la mayoría te permitirá utilizar tu propia ropa. Elige algo suelto y cómodo, y que no te importe si se mancha. Un camisón con mangas cortas es ideal para que te puedan tomar la presión arterial fácilmente.

- Cualquier cosa que te pueda ayudar a relajarte, como tu propia almohada, música, algo entretenido para leer, aceites o lociones para masajes…

 

Después del parto

- Un camisón limpio. Es mejor elegir un modelo que sirva para amamantar (abierto por delante).

- Teléfono móvil y cargador. Asegúrate de tener grabados todos los teléfonos necesarios.

- ¡Algo para comer! En caso de que no quieras comer la comida del hospital, es recomendable que lleves alimentos saludables para ayudarte a reponer fuerzas (fruta, galletas saladas, frutos secos, jugos naturales o cualquier otra cosa que te guste).

- Un sujetador para amamantar o uno normal que sea cómodo. Tanto si decides amamantar como si no, tus senos probablemente estarán hinchados y doloridos cuando te baje la leche. Una vez te baje, las almohadillas protectoras para los senos pueden ser útiles para absorber la leche que pueda salirse y proteger tu ropa.

- Ropa interior de maternidad: prendas cómodas, grandes y de algodón, que no te importe si se manchan.

- Tus toallas higiénicas favoritas. Después del parto sangrarás bastante. El hospital provee toallas higiénicas, pero si tienes una marca o estilo de compresas preferidas, llévate unas cuantas para sentirte lo más cómoda posible. Asegúrate de que sean muy absorbentes y de tener bastantes en casa para cuando regreses.

- Un libro sobre el cuidado del recién nacido. Es posible que el hospital te dé un libro o algunos folletos con información. Además, las enfermeras estarán allí para responder tus preguntas, y enseñarte cómo cambiar, sujetar, amamantar y bañar a tu recién nacido si necesitas ayuda. Pero es posible que te guste leer un libro sobre el tema.

- Libreta y lápiz para todas aquellas preguntas que quieras hacerle a la enfermera o para anotar todo lo que te diga el pediatra.

- Una muda de ropa para volver a casa. Lleva ropa holgada y un par de zapatos cómodos.

 

Para tu bebé

- Un asiento de bebé para el coche ya instalado. Instala el asiento correctamente unas semanas antes de la fecha de parto.

- Una muda de ropa para volver a casa. Los pijamas de una pieza son abrigados y fáciles de poner. Si le pones otro tipo de ropa , lleva medias o zapatitos blandos para sus pies. Lleva también un gorrito para cubrirle la cabeza si hace fresco. Las piernas de su atuendo deben ir separadas para poder pasar la correo del asiento del auto.

- Una mantita. El hospital te proporcionará mantitas mientras estés allí, pero es buena idea llevarte una para taparlo cuando lo pongas en el asiento del coche. Si hace frío llévate una manta más gruesa.

- Cortaúñas para bebés. También puedes usar unos guantes para bebé en esos días hasta que el pediatra te ayude a cortarlas, si te da miedo hacerlo.

 

Fuente: BabyCenter

Imagen: parto.elembarazo.net/preparando-la-bolsa-para-el-parto.html

 

 

¿Qué puedo comer durante el embarazo?

Durante el embarazo, la alimentación juega un papel esencial, ya que contribuirá a tu buena salud física y psicológica y asegurará el crecimiento y buen desarrollo de tu bebé. Tu cuerpo necesita mucha energía y deberás alimentarte bien para cubrir tus necesidades y las de tu bebé. La cantidad de energía necesaria aumenta alrededor de un 10%, pero cada mujer tiene una corpulencia y su propio metabolismo.

Una alimentación equilibrada evitará ciertos males que se agravan durante la gestación, tales como la fatiga, el estreñimiento, el sobrepeso, la anemia o la descalcificación. El objetivo de llevar un control alimenticio y aumentar de peso razonablemente corresponde a reducir al máximo riesgos como la diabetes en madre e hijo, complicaciones en el parto, estrías, deformaciones en la columna vertebral o malestar general debido al sobrepeso.

 

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¿Qué no debe faltar?

La alimentación debe estar basada en una repartición armoniosa de lípidos (grasas), glúcidos (azúcares), prótidos (proteínas) y minerales.

• Grasas animales: Proporciona la vitamina A, que asegura el buen desarrollo del sistema visual del bebé. Se encuentran en la mantequilla, la nata, la leche, etc.

• Grasas vegetales: Ayuda a la construcción de las membranas de las células. Aceite de oliva, de girasol, etc.

• Ácidos grasos: Participan en el desarrollo del cerebro del feto. Salmón, arenques, sardinas, etc.

• Proteínas animales: Portadas por la carne, los pescados, los huevos, etc. Son alimentos clave para el desarrollo del embrión ya que aseguran su crecimiento. Es necesaria una media de 70g al día. La carne roja, consumida dos o tres veces por semana garantiza el aporte de hierro indispensable para la fabricación de glóbulos rojos y previene la anemia en la futura madre.

• Calcio: Los productos lácteos son ricos en este mineral, también las frutas, verduras, etc. Las necesidades de calcio aumentan de 900mg a 1200mg al día a lo largo del embarazo. El calcio participa en la formación de huesos y de dientes del futuro bebé y reduce la frecuencia de trastornos de la tensión durante el embarazo. 300mg de calcio equivalen a un bol de 250ml de leche, a 2 yogures, 300 g de queso blanco, 1 k de naranjas, etc.

• Vitaminas: Son necesarias en nuestro organismo y juegan un papel importantísimo para el buen desarrollo del feto. El embarazo incrementa sensiblemente los requerimientos, como es el caso de la vitamina B9 o ácido fólico. Una carencia de éste puede, entre otras cosas, provocar una anomalía en la formación de la espina dorsal (espina bífida) o un parto prematuro. El organismo no fabrica la vitamina B9 por lo que debe ser a través de la alimentación como debemos suplir su ausencia. El ácido fólico se encuentra en gran cantidad en el foie, las espinacas, la lechuga, las nueces, las almendras, los cacahuetes, el melón, etc. y en menor cantidad en los aguacates, la col, las endivias, las alcachofas, los huevos, las naranjas, los plátanos, el arroz, la sémola, el maíz, etc.

• Hidratos de carbono: Presentes en la pasta, el pan, las patatas, las legumbres. Su consumo te aportará más energía durante los nueve meses de gestación.
Alimentos peligrosos

Aunque lleves una alimentación saludable, debes saber que existen ciertos alimentos a los que debes renunciar con el fin de evitar infecciones u otros riesgos para tu bebé.

- Quesos sin pasteurizar: Elige quesos curados, de consistencia dura y pasteurizados. Y quita la corteza. No comas quesos blandos, azules o aquellos que tengan moho, como el cabrales o el camembert, ya que pueden contener una bacteria llamada listeria. Aunque no debes preocuparte por tomar queso fundido, ya que la listeria no aguanta el calor.

- Huevos: Puedes correr el riesgo de contraer salmonela. Para evitarlo, no tomes alimentos que contengan huevo crudo o poco hecho, como la mayonesa casera, las tortillas poco cocinadas, las cremas o postres hechos con huevo crudo como el tiramisú.

- Carne: El parásito responsable de la toxoplasmosis se desarrolla en los animales que comen hierba, contaminada por las heces de gatos, y permanece en la carne cruda. Por ello debes abstenerte de consumir carnes que no estén cocinadas, como el carpaccio, el steak tartar, los embutidos no curados, etc. Además es necesario lavarse bien las manos y cepillarse las uñas después de manipular la carne así como las frutas y verduras si vas a tomarlas crudas, ya que han podido estar en contacto con tierra abonada con excrementos portadores del parásito.

- Vitamina A: Puede ser peligrosa para tu bebé, ya que puede ser la causa de malformaciones en el feto. Por esta razón se recomienda no comer alimentos con alto contenido en vitamina A, como el hígado, en los tres primeros meses de gestación.

- Pescado: Evita los pescados y mariscos ahumados, marinados o crudos, ya que pueden transmitir la listeria.

- Café, té y alcohol: Algunos estudios han demostrado que un consumo superior a 300mg de cafeína (tres tazas de café o seis de té diarias) está relacionado con el riesgo de aborto, así que procura no pasar de esta cantidad para no correr peligro. En cuanto al alcohol, lo más recomendable es prescindir absolutamente de él.

 

Dieta equilibrada diaria

Fruta: 2-4 raciones. Recuerda que una ración equivale a 100 gr de fruta cortada, una fruta mediana (como una pera o una manzana) o a tres ciruelas.
Cereales: 6-11 raciones. Una ración equivale a una rebanada de pan, 30 gr de cereales o 30 gr de arroz o pasta.
Lácteos: 3-5 raciones. Una ración es un vaso de leche, dos yogures, 80 gr de queso fresco o un flan.
Proteínas: 2-3 raciones. Una ración es un filete de carne roja, de pollo, de pescado, o bien dos huevos.
Verduras: 3-5 raciones. 225 gr de verduras crudas o la mitad de peso de verdura cocida es una ración.
Aceites: 15 a 30 ml
Agua: 2 litros

 

Fuente: www.todopapas.com/embarazo/alimentacion-embarazo/embarazo-lo-que-debes-y-no-debes-comer-465

Imagen:www.tvcrecer.com/2014/reglas-para-comer-bien-durante-el-embarazo/

Seguridad en el coche

 

Los asientos o sillas de seguridad para bebés y niños constituyen la medida más efectiva para viajar con tus hijos en carretera, ya que aseguran su contención, protección y una mejor retención en caso de accidente. La mayoría ofrece la posibilidad de regular la forma según las fases de desarrollo en el crecimiento del niño. Además, existen diversas soluciones que permiten regular la altura, la anchura y la inclinación del respaldo, el reposacabezas y/o apoyabrazos, buscando asegurar al niño siempre la mejor protección en cada momento de su desarrollo.

 

Cómo elegir la silla de coche para el bebé

La elección de la silla de coche debe evaluarse en función del peso del  niño; cada silla se diseña, se homologa y se fabrica con este parámetro de referencia.

Grupo 0 desde el nacimiento hasta los 10 kg (hasta los 9 meses aproximadamente)

Grupo 0+ desde el nacimiento hasta los 13 kg (hasta los 12 meses aproximadamente)

Grupo 1 de 9 a 18 kg (desde los 8 meses hasta los 4 años aproximadamente)

Grupo 2 de 15 a 25 kg (desde los 3 meses hasta los 6 años aproximadamente)

Grupo 3 de 22 a 36 kg (desde los 5 meses hasta los 12 años aproximadamente)

 

A continuación os mostramos algunos de los modelos que podéis encontrar en tienda:

 

Transformer X-bag de Concord

Pertenece al Grupo II – III (de 15 a 36 kg). Ofrece una completa protección contra impactos laterales con su diseño de carcasa compacta y cerrada, diseñada ergonómicamente para garantizar una posición de asiento agradable durante el viaje.

Se puede ajustar de manera variable al tamaño del niño desde los 3 hasta los 12 años; además el botón que funciona con el sistema VARIOSYZE permite ajustar el asiento a la altura del niño, tanto la altura del reposacabezas como el alto y ancho de los protectores de los hombros, que se pueden ajustar en 20 etapas progresivas.

La guía del cinturón tiene cierre automático y las fundas son de acolchado blando, fácilmente extraíbles y lavables; además la zona del asiento está forrada en cómoda espuma y los reposabrazos van acolchados en tejido blando.

 

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Montecarlo R1 de Jané

Pertenece al Grupo II – III (de 15 a 36 kg) y está creada para poder darle a tu pequeño la mejor seguridad posible en carretera. Su asiento de seguridad está diseñado para adaptarse a tu niño en cada etapa de su crecimiento gracias a su sistema de regulación integral (en altura mediante la extensión de su respaldo y en anchura a través del ajuste de los costados del cabezal y de la zona lumbar).

Posee máxima protección gracias a la amortiguación lateral y su sistema ISOFIX  consigue una mayor estabilidad de la silla en golpes y desplazamientos laterales, permitiendo también la regulación de la inclinación del respaldo en 2 posiciones distintas.

Su estructura de aluminio mejora la protección y su tejido repele el agua, protege del viento, es transpirable, duradero y antimanchas.

 

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Casualplay Protector

Pertenece al Grupo II – III (de 15 a 36 kg). Su sistema de retención infantil aporta un plus de seguridad por sus excepcionales prestaciones de seguridad y su inmejorable confort.

Tiene estructura de aluminio y elementos laterales de absorción de energía que no interaccionan con los airbags laterales de cortina, lo que mejora la protección del niño. Su respaldo es reclinable, el asiento extensible para garantizar el máximo confort y el cabezal es ajustable en altura y cuenta con reclinado.

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Römer KID II

Pertenece al Grupo II – III (de 15 a 36 kg). Su cabezal está diseñado en forma de V para mantener la cabeza protegida en todo momento. Tiene altura ajustable para acoger ocupantes de hasta 1’5 m de estatura. El respaldo también está diseñado en forma de V para proteger los hombros del niño a medida que va creciendo y las paredes laterales están acolchadas.

Se instala mediante  cinturón de seguridad, que cuenta con guías intuitivas que ayudan a ponerlo correctamente. Destaca por su seguridad y versatilidad, ya que se adapta en cada momento al crecimiento del cuerpo del niño.

 

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Visítanos y te asesoraremos sobre la mejor opción.

Fuente: Natos Puericultura

La lista de nacimiento

 

Son muchas las preguntas que se plantean respecto al tema de la lista de nacimiento: ¿es una buena opción, cuándo debe hacerse, ¿cuáles son sus ventajas?… En este post vamos a dar respuesta a todas ellas.

 

¿Por qué hacer una lista de nacimiento?

La lista de nacimiento es la alternativa más sencilla, rápida y cómoda para dar solución a todo lo que vas a necesitar cuando nazca tu bebé, ya que incluiréis exactamente lo que vais a necesitar y lo que más os gusta. Al mismo tiempo, es una opción perfecta para todos aquellos que tengan pensado regalaros algo, evitando la incómoda pregunta ¿y qué te regalo?, así como las molestias posteriores de que tengáis que devolver productos repetidos o almacenar productos innecesarios o que no se corresponden con vuestro estilo.

 

¿Cuándo es el momento de hacer la lista de nacimiento?

Es aconsejable tener la lista de nacimiento hecha dos meses antes del nacimiento, aunque normalmente la mayoría de papás comienzan a interesarse a partir de los cinco o seis meses de gestación.

 

Ventajas de hacer la lista de nacimiento en Natos Puericultura

En Natos Puericultura llevamos años ayudando a los papás a hacer sus listas de nacimiento. Trabajamos con primeras marcas y nos preocupamos por ofrecerte los mejores y más innovadores productos del mercado. Te damos asesoramiento profesional y personalizado y ayudamos a familiares y amigos a escoger sus regalos.

A continuación te enumeramos algunos de los productos que puedes incluir en tu lista de nacimiento:

 

-        Bañera con o sin cambiador

-        Minicuna

-        Cuna

-        Cuna de viaje

-        Silla para el coche

-        Bolsa de paseo

-        Mochila o fular portabebés

-        Chupetes y portachupetes

-        Hamaquita

-        Manta de actividades

-        Biberones y tetinas

-        Sacaleches

-        Sábanas, colchas o mantitas para la cuna o minicuna

-        Coche de paseo

-        Esterilizador

-        Baberos

-        Termo para papilla, leche y agua del biberón

-        Intercomunicador

-        Ropita primera puesta

-        Productos de higiene

 

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Carro modelo ip-op de BÉBÉCAR

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Termo de Olmitos

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Visítanos y tendrás asesoramiento personal y especializado, estamos en Avda. Constitución, 174. Te esperamos.

Fuente: Natos Puericultura

 

Bébécar, expertos en el bienestar de tus hijos

Hoy os presentamos a Bébécar, uno de nuestros proveedores más reconocidos con 50 años de trayectoria. A lo largo de su historia, Grupo Bébécar ha seguido una línea de productos cuyo diseño se caracteriza por ser único e innovador, defendiendo valores como la calidad, el confort y la seguridad, y utilizando siempre la más avanzada tecnología.

Bébécar ofrece una amplia gama de productos, todos ellos realizados en Europa. Algunos de los modelos que queremos destacar de sus diferentes colecciones son:

 

Bébécar Hip Hop Urban Magic

El Hip-Hop de Bébécar pertenece a su colección “Urban Magic”, confeccionada con tejidos de alta calidad.

Su chasis Hip-Hop tech tiene un plegado compacto y fácil. Su capazo está confeccionado en un tejido que permite una perfecta ventilación y un aislamiento térmico natural. Además, cuenta con un respaldo reclinable en cuatro posiciones y una amplia visera solar.

Posee hamaca extraíble y reversible, así como respaldo regulable en varias posiciones. Incorpora un manillar ergonómico cerrado y las ruedas destacan por su nueva llanta de diseño y extracción.

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Bébécar Ip-Op evolution

Posee un diseño más moderno respecto al resto de modelos de la marca y es el que mejor se adapta a todos los terrenos, debido al tamaño de sus ruedas traseras y al sistema de suspensión.

Todas las ruedas son extraíbles; sus ruedas delanteras pequeñas giratorias pueden bloquearse sin tener que agacharse, ya que el sistema de bloque se activa desde el chasis. Las ruedas traseras son de tamaño intermedio y la suspensión es regulable con el pie.

La silla es apta desde el nacimiento, y permite hacerse completamente horizontal, convirtiéndose en una especie de capazo; es reversible y se puede plegar con el chasis.

El capazo dispone de respaldo reclinable con 4 posiciones. Además, posee manillar cerrado regulable en altura y en posición y la barra de seguridad se puede extraer y desplazarse para facilitar las operaciones de coger al bebé.

 

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Silla de paseo Spot

Se trata de una silla de paseo ligera, que cuenta con la calidad y el diseño a los que nos tiene acostumbrados Bébécar. Viene equipada con un chasis de aluminio súper ligero, para que pueda manejarse más fácilmente. Su plegado es tipo paraguas y se pliega con mucha comodidad.

La hamaca de la silla Spot de Bébécar es muy acolchada  y también reclinable hasta una posición totalmente horizontal, por lo que se puede utilizar desde el nacimiento.

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Todos ellos cuentan además con una característica diferencial; se trata de un tejido de alta calidad llamado “Panama Magic” integrado en todos los productos de la colección “Magic Collection”. Dicho tejido viene confeccionado con un tratamiento especial anti-manchas en el que las manchas no penetran en el interior del tejido. Una solución perfecta para poder lucir relucientes los colores claros.

 

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Fuente: Natos Puericultura

 

Sxoparaellas.com